“Nací con los ojos cerrados escuchando desde el vientre de mi madre
El latido de mi Corazón, allí sin saberlo descubrí que nacería y moriría por la música…”
Con este corto poema Alicastro anuncia al mundo que ha llegado la nueva generación de artistas latinos.
Su música: una renovadora mirada al rock-pop en español desde una perspectiva prometedora y original. Una comunión entre guitarras eléctricas, tambores autóctonos y contundentes arreglos musicales.
Sus letras: La columna vertebral de un concepto propio, donde conviven sus realidades y sus fantasías, sus temores y sus anhelos. El lugar para expresar su libertad, su espontaneidad y, por que no, su posición frente al amor.
Sus letras de amor nacen desde un punto de vista genuino y como el mismo dice: “ya se ha hablado tanto de amor que el reto ahora no es dejar de hablar de el, sino tener nuevas perspectivas para hacerlo”.
Alicastro nace hace un par de décadas en Colombia y encuentra refugio en la música a muy temprana edad. Del piano clásico paso a la rutilante guitarra eléctrica y entre discos de rock & roll y boleros viejos aprendió a tocar desde Los Visconti hasta U2, pasando por Sabina, Metallica y hasta el grupo Niche en el ardiente escenario musical de su ciudad de infancia: Cali.
Un amor frustrado le enseñó a escribir “hasta ese entonces con la guitarra reproducía lo que sonaba en la radio y en los discos, pero cuando el amor me pego tan fuerte en el pecho mi guitarra aprendió a hablar otro lenguaje: mi lenguaje”. Entre las salas de concierto y los bares, el conservatorio musical y los conciertos de rock Alicastro fue definiendo su perfil artístico con un pie en el aula y otro en la calle. Aquel coktail de influencias sumado a la inquieta pasión por diversos instrumentos musicales, le dieron las herramientas necesarias para aprender a pintar con sus propios colores la honestidad de su música.
Su banda Legend Maker trascendió las fronteras de Colombia y logro penetrar en el mercado internacional alcanzando un gran renombre en el ámbito del rock mundial.
De la mano de esa banda nacieron múltiples giras y grandes festivales que fueron labrando la personalidad de Alicastro y el incansable compromiso con su público.
La búsqueda dirigió su brújula hacia el norte y lo puso en Miami, ciudad que lo vio luchar para encontrar su destino y que después de muchos anos de perseguir el sueno de grabar su primer disco solista se hizo realidad de la mano de Sony BMG/Discos 605.
Hoy Alicastro presenta “Todo vale”, un disco lleno de historias y emociones, un disco donde desborda toda su creatividad y talento. Canciones a la vida como “Uno nunca sabe”, “Libre” y “Universo Sin explicación” resaltan su lado sonador e idealista, mientras canciones como “Testarudo”, “Lloran” y “Sin Querer Queriendo” revelan su personalidad bohemia y su calidez empapada de tierna picardía. Un disco sin prejuicios que nace por parto natural, sin mas ambiciones que las de un verdadero artista: hacer buena música!